Share This Post

Mujer / Relaciones / Superación

Se acabó, sigo adelante: ya no eres parte de mi vida

Se acabó, sigo adelante: ya no eres parte de mi vida

Ya fue suficiente de aguantar todo eso que me has hecho pasar. Ya no puedo seguir esperándote junto al teléfono, ansiosa de que me des una señal; verificando una y otra vez si has llamado, si te has acordado de mí y me has enviado un mensaje de texto. Ya dejé de tener mariposas en mi estómago porque cada vez veía menos tu nombre en mi pantalla. Ya nada sobre ti me emociona. Perdí la necesidad de tomar tu mano en público y de que todos supieran que eras mío.

Ya no me interesa en lo absoluto presumirte delante de mis amistades.

Ya he terminado contigo.

Jamás imaginé que las cosas llegarían a esto. Siempre tuve la idea de estar juntos hasta la muerte. Veía niños, una hermosa casa con un jardín enorme, vacaciones familiares y mascotas. Sí, tuve muchas ilusiones, pero no pasaron de ser más que eso, ilusiones. Pero ya no más. En ese entonces no sabía que la persona que tanto amaba, me abandonaría mostrando que su amor no llegaba ni cerca al amor que yo le tenía.

Me hiciste sentir sola y miserable. Me rompiste el corazón ese día tan horrible que me mostraste cuáles eran tus verdaderos colores.

He llorado, sí, he sentido incluso arrepentimiento, mucha confusión y hasta odio.

Te odié con cada centímetro de mi ser, pero ¿sabes qué? Me curé. Poco a poco el odio, el arrepentimiento y la pena perdieron sentido y me llevaron a la aceptación. Y ahora no me arrepiento porque lo que me hiciste me dejó lecciones importantes. Por eso ya no puedo guardar rencor hacia ti.

Me mostraste lo horrible que pueden ser las personas mientras te convencen de que son seres maravillosos. Pero ahora me enseñaste que puedo no permitirme nunca más darle a otra persona el poder sobre mí.

Ahora sigo adelante con mi vida. Acepté todas mis experiencias como parte de mí misma, las buenas y las malas por igual.

Ahora solo vives en mi pasado.

Eres parte del por qué ahora soy quien soy y estoy agradecida por ello. Me mostraste cómo ser una mejor persona por que tú hiciste lo contrario de todo lo que se debe hacer en una relación.

Recuerdo las muchas veces que me dijiste que me amabas. Ahora me pregunto si alguna vez lo dijiste en serio, si absolutamente todo fue parte de tu juego. Pero la verdad, es que ya me da igual. Lo importante es que tuviste tu oportunidad y la perdiste y le agradezco al cielo que así fue.

Me siento muchísimo mejor, como no me sentía en años. Me siento libre.

Siento que logré quitarme un enorme peso de mis hombros y ahora voy a vivir mi vida como siempre debí hacerlo, independiente, amándome y no conformándome con menos de lo que merezco.

Me di cuenta que soy muy amada por las personas que realmente importan en mi vida. Sé lo mucho que valgo y jamás me conformaré con una persona malintencionada y narcisista a mi lado cuando lo que merezco es el verdadero amor.

Aprendí de nuevo a valorar quien soy y no te odio. Menos te extraño, solo no quiero volver a verte más.

Se acabó, sigo adelante con mi vida.


Share This Post

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Ir a la barra de herramientas