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Familia / Psicologia

¿Por qué el castigo físico no es recomendable?

¿Por qué el castigo físico no es recomendable?

Los castigos físicos han sido utilizado durante muchos años y se han transmitido por generaciones siendo un tipo de disciplina normal para muchas familias en donde golpear y azotar es aceptado. Incluso hoy en día se pueden escuchar algunas madres o padres afirmar que una nalgada o correazo a tiempo nunca viene mal.

Lo cierto es que el castigo tiene muchas consecuencias negativas en los niños y la psicología a intervenido afirmando que el castigo físico no es la mejor opción al momento de disciplinar ni corregir a los niños, esto no va generar un aprendizaje a lo largo plazo al contrario se repetirá la conducta.

A continuación te enseñaremos ¿por qué el castigo físico no es recomendable? y el impacto emocional que tiene en los niños y niñas.

¿Qué son los castigos físicos?

El castigo corporal o físico es cuando una persona aplica intencionalmente dolor físico o psicológico a una persona aun no siendo acorde a su condición mental con el objetivo de disciplinar para que la persona modifique o elimine la conducta.

Muchos de los castigos se aplican a través de golpes sea con objetos o con las manos o pie, también él tirar partes del cuerpo causando un daño irreparable en los más pequeños.

El castigo puede corregir la conducta a corto plazo pero esto deja un vacío de aprendizaje no es significativo, por lo tanto la mala conducta se vuelve a repetir y el adulto vuelve a castigar y de esta forma nos introducimos en un ciclo de mala conducta y castigo, en donde padres, madres e hijos luchan por el poder y control.

De esta manera, según investigaciones por UNICEF 64% de los niños y niñas menores de 15 años experimentan regularmente algún tipo de disciplina negativa sea castigo corporal o maltrato emocional.

Esto quiere decir que 1 de cada 2 niños y niñas experimentan el castigo físico haciendo que tengan 1,6 veces más riesgo de mostrar comportamientos agresivos hacia otros niños o adultos y 2,4 menos probabilidades de tener un desarrollo adecuado en la primera infancia.

¿Por qué algunos padres utilizan el castigo físico?

Muchas veces los padres hacen lo que creen que es mejor para sus hijos pero los castigos físicos de ninguna manera son una buena educación. Esto muchas veces se debe a las creencias arraigadas que se tienen en la familia incluso puede ser tan importante que son capaces de presionar y cuestionar los métodos de crianza de otros padres que no están de acuerdo con el uso del castigo físico.

La profesora Elizabeth Gershoff en el año 2008 preparó un informe para el gobierno del estado de Arizona en Estados Unidos en la que reporta que los padres son más propensos a usar el castigo físico cuando:

  • Fueron castigados físicamente en la niñez.
  • Están fuertemente a favor de la efectividad del castigo físico.
  • Sienten frustración por la conducta de su hijo.
  • Provienen de contextos culturales y/o religiosos que promueven el castigo físico.
  • Experimentan altos niveles de estrés, problemas de salud física o mental y su bienestar emocional está afectado.
    Son menores de 30 años de edad.
  • Tienen niños menores de 2 años y medio de edad.
  • Sus hijos se han comportado agresivamente con otros niños.

El castigo puede funcionar por un corto tiempo incluso detener la conducta indeseada y de esta manera, condiciona a los padres a repetir el mismo método, ya que se piensa que realmente funciona y que es necesario para su educación.

Pero lo que no perciben muchos padres y madres es que la conducta indeseada volverá con la misma intensidad que antes.

Las consecuencias del castigo a corto y largo plazo

Basados en la investigación de Elizabeth Gershoff en el año 2002, la profesora de psicología del desarrollo en la Universidad de Texas, publicó en la revista Psychological Bulletin, el primer metanálisis que sintetizaba la evidencia de los efectos nocivos que tiene el castigo físico en la vida de la persona.

En su estudio participaron 36,000 niños que cumplian con las condiciones estabelcidas como: contar con datos estadísticos, evaluar solo el castigo físico entre otras.

Una vez que se analizaron los datos Gershoff encontró que el castigo físico se relaciona con:

  • Incremento de las conductas indeseadas en la que los padres creen eliminar con el castigo.Reducción de la internalización moral, incremento de la agresión por parte del niño.
  • Incremento de conductas delictivas y conducta antisocial.
  • Afectación de la salud mental del niño.
  • Incremento del riesgo de ser víctima de abuso físico.
  • Aumento de actos de agresión en su vida adulta.
  • Incremento del riesgo de cometer algún tipo de abuso sobre su propio hijo o pareja.

En el trabajo la investigadora encontró que el castigo físico lleva a la obediencia inmediata de los niños luego de recibir la corrección. Pero esto no significa que el niño aprenda a comportarse como lo desean los padres y madres, sino que el niño/a sigue las órdenes para evitar el castigo que luego volverá aparecer.

Otros estudios realizados en diferentes países arrojaron que el castigo físico pueden originar ansiedad, depresión, abuso de alcohol y drogas.

En otra investigación realizada en el año 2013 realizado en Arabia Saudita se encontró efectos negativos en la salud física de los niños que fueron castigados físicamente o psicológicamente, teniendo más riesgo de sufrir asma, cáncer y enfermedades cardiacas durante su vida adulta.

Por otro lado, el castigo se relaciona con la salud física y mental a largo plazo según algunos autores por el incremento del cortisol es decir la hormona del estrés lo que puede ocasionar un desajuste a nivel neurobiológico, a pesar de esto aún se siguen investigando su relación directa.

¿Por qué el castigo físico no es recomendable?

«La violencia se aprende y se reproduce. Para fomentar una cultura de paz, el primer paso es revisar la forma que educamos a nuestros niñas y niños».

-María Machicado, Representante de UNICEF Cuba.

Las investigaciones sobre el castigo físico han demostrado el por qué no es recomendable dar nalgadas, correazos, golpear entre otras formas de castigo, aunque esto puede calmar la frustración de los padres y madres en el momento, realmente es muy dañina para ambas partes.

A continuación te decimos por qué no es recomendable el castigo físico:

1.- El castigo físico en los niños menores de 18 meses de edad aumenta la posibilidad de lesiones físicas en los niños.

2.- El uso continuo del castigo corporal puede conducir a conductas agresivas y altercados entre el adulto y el niño, y puede tener un efecto negativo en la relación entre padres e hijos.

3.- El castigo corporal está ligado al aumento de la agresividad en los niños en edad preescolar y en edad escolar.

4.- Ser víctima del castigo físico hace mayor, la probabilidad de que el niño sea agresivo y desafiante en el futuro.

5.- El castigo corporal está ligado al aumento de enfermedades físicas, mentales y problemas cognitivos.

6.- El riesgo de proporcionar castigos físicos severos puede aumentar cuando la familia está atravesando problemas económicos, de salud mental, violencia de pareja o abuso de sustancias.

7.- Los niños y niñas que recibieron castigo físico durante su pueden desarrollar una una actitud positiva sobre el castigo físico durante su adultez.

8.- El castigo físico puede hacer que el niño interiorice un sentimiento de invalidez y esto poco a poco hará que pierda su autoestima.

9.- Estamos enseñando que por medio del castigo físico se pueden resolver los problemas y no se muestran las opciones para poder mejorar la conducta.

10.- Puede enseñar a los niños y niñas a relacionar la violencia con las relaciones amorosas.

11.- Todos los niños cometen errores y a veces se portan mal; es natural. Si los errores se aprovechan como “oportunidades de enseñanza” y no como motivos de miedo, vergüenza o daño, sirven para que todos los niños aprendan. No existen situaciones en las que golpear a un niño sea la única opción.

Conclusión:

Para concluir, a pesar de todas las investigaciones aún hay padres y madres que piensan que como ellos fueron educados en base al castigo físico y no les paso nada es el mejor método para poder disciplinar a sus hijos.

Lo cierto es que para algunas familias esto puede funcionar y corregir la conducta indeseada de los niños, pero a la larga no mejora la conducta además, daña la salud física y mental de los niños. Esta en nuestras manos poder dar información fundamentada del por qué no es recomendable utilizar el castigo físico y de esta manera evitar el abuso y el maltrato a niños, niñas y adolescentes.


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