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Psicologia / Reflexión

Parábola budista que te enseña a ignorar a ciertas persona para ser feliz

Parábola budista que te enseña a ignorar a ciertas persona para ser feliz

Para todos es importante tener relaciones interpersonales. La conexión que creamos con otros seres humanos nos ayuda a crecer emocionalmente. Además, nos producen satisfacción y felicidad. Solo que tienes que tomar en cuenta algo muy importante: debes tener sumo cuidado con esas personas que dejas entrar en tu vida, porque no todas te tienen aprecio y definitivamente, no todas te generan satisfacción y felicidad.

Todas las situaciones en las que las emociones reinan son muy maleables, pueden hacerte bien como pueden hacerte mucho mal. Así que, la clave para ser feliz no está en hacer incontables amistades sino en evitar e ignorar palabras, actitudes y comportamientos de personas dañinas o tóxicas que solo quieren quebrarte.

Bajo estas circunstancias, ignorar no es algo que hagas para mantenerte alejado de personas desagradables; ignorar es una defensa para poder mantener tu salud mental. No es que tengas que odiar a una persona, no se trata de eso, se trata de hacer oídos sordos a las palabras que nos desestabilizan por completo. Son esas palabras y ciertas actitudes tóxicas que al dejarlas entrar nos impiden avanzar en la vida. Si nos dejamos alimentar de sentimientos negativos, eso será lo que se acumule en el interior.

Hay que ser conscientes en primera instancia de cuáles son las palabras que nos dañan para darnos cuenta si estamos o no en una relación tóxica, o si tenemos a un amigo o familiar que nos hace ser infelices.

Ignorar no es solo una acción por llevar a cabo. Ignorar es un arte, no lo logras con éxito porque la realidad es que somos humanos que sentimos y nos dejamos guiar por las emociones y el miedo.

Por ello, te contamos sobre esta creencia budista:

Se cuenta que en algún momento un hombre se acercó al mismísimo Buda y sin mediar palabras, le escupió en la cara. Sus discípulos se enfurecieron por esa acción y Ananda, el discípulo más cercano de Buda, le pidió permiso para castigar al hombre por lo que había hecho. Pero Buda se limpió la cara y le respondió con mucha calma a su discípulo: “No hay necesidad. Yo hablaré con él”. El sabio unió sus palmas para hacer una reverencia al hombre que le había escupido y le dijo:

“Gracias. Con tu gesto me has permitido comprobar que la ira me ha abandonado. Te estoy muy agradecido. Tu gesto también ha demostrado que a Ananda y a los otros discípulos todavía les puede invadir la ira. ¡Muchas gracias! ¡Te estamos muy agradecidos!”

El hombre quedó conmocionado y apenado con lo que Buda le había dicho, y hasta se sintió arrepentido por su comportamiento.

Esta parábola nos recuerda la importancia de ignorar. Muchos creen que la palabra tiene una connotación negativa si se usa para dañar a las persona. Pero, en esta circunstancia, ignorar es parte de mantener un estado mental saludable.

Ignorar es no dejar que esas palabras hirientes, las actitudes déspotas y los comportamientos dañinos afecten tu crecimiento personal y el equilibrio que has conseguido en tu interior. Evita la violencia, evita las discusiones con palabras más hirientes y las malas acciones en contra de los demás. Ignorar es crear un muro de protección para mantenerte a salvo del contacto con esas personas tóxicas. Lo que debes aprender es a ignorar a ciertas personas bajo circunstancias específicas.

No es que debas eliminar a esas personas de tu vida, recuerda que incluso tú tienes claros y oscuros. No se trata de una venganza ni de una estrategia para hacer sufrir a los demás. Ignorar es una forma de protegerte. Para que entiendas mejor, en la vida debes aprender a ignorar las siguientes situaciones:

Las críticas destructivas

De las críticas aprendemos a ser mejores, no lo dudes, pero si la crítica llega a ti con la intención de hacerte sentir mal y desmotivado, entonces no es una buena crítica. Evítalas por completo, ignora esas palabras vacías que solo quieren dañarte y no permitas que te juzguen sin saber qué hay dentro de ti.

Las malas acciones

Lo que hagan los demás no tienen por qué alterar tu mente. Si permites que esas malas acciones te afecten les concedes cumplir su cometido, que es debilitarte. A veces las personas por envidia e insatisfacción consigo mismas hacen cosas desagradables. Solo recuerda que lo único que te hace daño es eso a lo que tú le das el poder de hacerlo.

Las manipulaciones

Muchas personas querrán sacar alguna ventaja o beneficio de ti, si no tienen buenas intenciones no te lo pedirán amablemente. Intentarán controlarte a través de la manipulación y el chantaje emocional. Tienes que ser astuto para identificar ese tipo de situación. No permitas que te hagan sentir culpable jamás por cosas que ni siquiera están enlazadas contigo. Tú decides en tu vida.

Ignorar necesita paciencia y entrenamiento, así como un cambio de actitud. Ignorar tampoco es encerrarte dentro de ti mismo, es abrirte al mundo sin inconvenientes, sin dejar que otros te afecten o influyan en tus decisiones. Ignora y sé feliz.


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