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Relaciones

¡Felicidades! Perdiste a la chica que honestamente deseaba ser tuya

¡Felicidades! Perdiste a la chica que honestamente deseaba ser tuya

En serio, chico, ¿cómo hiciste para perder a una chica que honestamente deseaba ser tuya? ¿Cómo fuiste capaz de esquivar sus atenciones, su afecto, si era alguien que habría hecho lo que fuera por ti? Ella solo quería una razón para quedarse pero tú solo le diste razones para irse.

Ella solo deseaba una pequeña prueba de tu amor, de que le esperaba un futuro brillante a tu lado y que tú serías parte de su vida. Pero claro, fue demasiado para ti. Todo lo que ella siempre quiso fue a ti en su vida. Te admiraba tanto que nunca le importaron tus defectos porque eran parte del hombre que amaba. No le importaba lo que dijeran los demás, ella se aferró a ti con la esperanza de que la quisieras de vuelta.

Ella quería amarte, estar contigo, apoyarte en tus decisiones. Quería ver un mensaje tuyo al despertar y quería quedarse dormida pensando en ti, ella solo quería verte feliz. Quería tener todo contigo, un futuro brillante para los dos; anhelaba que la tomaras de la mano como ella lo hacía y te decía con orgullo que tú eras el hombre que amaba. No pedía mucho, quería amarte libremente y que tú la amaras con la misma intensidad.

Lo único que tenías que hacer era tratarla bien, ser consciente de su amor y dedicarte a ella.

No era necesario bajarle las estrellas o acercarle la luna, aunque sí que las merecía. No hacía falta que le consiguieras obsequios costosos ni nada extravagante. Solo tenías que tratarla bien, mostrarle que te importaba, que te preocupaba. Recordarle lo especial que era en tu vida y que tú también deseabas las mismas cosas.

El esfuerzo que tenías que hacer era mínimo, ella no pedía mucho. ¿No te parece que ella merecía mucho más que tu indiferencia? Sin duda, no estabas preparado para ella. No estaban en el mismo mundo siquiera; ella te admiraba y te esperaba, pero tú no te preocupabas de la misma forma.

Te negaste a elegirla porque eras demasiado ambicioso y querías tener muchas opciones para escoger. Estabas demasiado asustado para perderla pero al mismo tiempo demasiado asustado para involucrarte con ella. Aunque ella solo te elegía a ti, tú preferías seguir buscando “algo mejor”. No querías decir adiós a otras oportunidades, te aseguraste a ti mismo que merecías más de lo que ella te ofrecía. Fuiste egoísta y muy codicioso.

Luego ella se cansó de luchar por alguien que no le importaba ni un poco que no estuviera en su vida.

No te importó, admítelo, pero eso era lo que pensabas. Creías que no sentías nada por ella, que la mantenías a tu lado para hacer crecer tu ego y tenerla como respaldo. Pero mira, te equivocaste. La perdiste al mostrarle que no te importaban sus sentimientos. Le tomó tiempo darse cuenta que luchaba en vano, pero consiguió abrir los ojos.

Ella entendió finalmente que solo ella estaba luchando y que no tenía sentido luchar por quien no sentía siquiera respeto por ella. Y solo cuando fue muy tarde te diste cuenta que no habría nadie mejor que ella para hacerte feliz.

Bueno, déjame felicitarte porque hiciste un excelente trabajo. Perdiste a la chica que conoces una vez en la vida, y desde el momento que decidió dar por perdida la batalla, nada la hará cambiar de opinión. Ella no volverá a ti.


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