Mamás

Tus hijos no se van, la vida se los lleva…

Los hijos son el ejemplo de verdadero amor, si creías que lo dabas todo por alguien, al tener un pequeño el amor que sientes no se compara con nada ni nadie más. Todo cambia, tu vida se centra en algo más importante. Pero una vez que los hijos van creciendo poco a poco se van despegando de ti, y ese proceso puede ser doloroso. Lo primero que deseas para tus hijos es que sean felices, que gocen de buena salud, que logren sus metas y que se conviertan en personas de bien. Pero todo eso lo puedes influenciar desde pequeños con su educación, con el buen trato, con el amor y el afecto. Te apegas tanto a tus hijos que temes por su seguridad cuando se empiezan a alejar de ti, por ello hay tantos padres sobreprotectores que no permiten que sus hijos estén ni un segundo sin supervisión. Pero a ver,...

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